¿Por qué nuestra obstinación?

Pr Manuel Cendales S.
¿Por qué nuestra obstinación?
(Las doctrinas de la Gracia)


Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.



Hace unos días leyendo lo concerniente a las Doctrinas de la  Gracia[1] (llamadas también los cinco puntos del Calvinismo),  Mientras preparaba esta clase de escuela dominical  que por razones del programa  discipular  tenemos en nuestra Iglesia local, me vino a la memoria la pregunta que hace algún tiempo  me hizo un bienintencionado creyente al observar nuestra respetuosa, graciosa, pero firme defensa bíblica de las mismas, y quien aduciendo todas las controversias, debates,  y persecuciones de las que  suelen ser objeto todos los que como nosotros sostienen las mismas como doctrinas claves y/o medulares de la fe cristiana, preguntó con manifiesta incomodidad: ¿Por qué vuestra obstinación?   -añadiendo  inmediatamente-   sería más fácil   olvidar el asunto y dar la espalda a esas diferencias doctrinales, vea que la teología divide, no sea terco deje esa obstinación.



Así que con tal recuerdo  y la certidumbre de que  hoy  una brizna de la Gloria de Cristo ya se vislumbra, el sonido de las Solas; Sola Escritura, Sola Fe, Solo Cristo, Sola Gracia y Solo la Gloria a Dios ya hace eco en muchos ministerios, y saber que preciosos hermanos en diferentes  lugares y circunstancias dan la batalla presentando con mansedumbre defensa de las razones de su fe,  traigo esta sencilla reflexión, con la esperanza de que quienes la lean no  hallen a un pésimo escritor (pues eso me considero) o a un tozudo fanático[2] que lleno de orgullo se defiende con los dientes porque sólo quiere ganar el debate un leguleyo[3] buscapleitos que se recrea en las discusiones bizantinas[4], sino un sencillo expositor bíblico que en otro tiempo era desobediente a Dios, pero ahora ha alcanzado misericordia (Romanos 11.30).


Antes de  intentar siquiera adentrarnos en este, tan glorioso, tema; me veo en la obligación de informarles (y  recordarles a quienes me conocen) que cualquier reflexión, por superficial que pudiera ser ( a causa de mis limitaciones) , sobre Dios, su revelación, su gracia y su economía (entiéndase como forma de actuar) en cuanto a la salvación de pecadores debe tener como fuente primaria  y canon final las Santas Escrituras, las cuales son divinamente inspiradas de una manera orgánica[5] y plenaria [6], además de ser inerrantes [7], infalibles[8] y suficientes [9].

Teniendo esto en mente, permítame recurrir a mi esquema personal  que uso para organizar mis sermones y presentar el texto en referencia bajo cinco enunciados:

      Porque…
      Por Gracia…
      Por la Fe…
      Sin mérito humano…
      Para la Gloria de Dios…


1.  Porque…

Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe. 

Como dijo el simpático predicador puntualmente “exponer un texto sin contexto es un pretexto”. El apóstol Pablo conecta  la porción de la carta que antecede, con esta conjunción causal (que expresa la causa o motivo de lo expresado)….porque…; Así que veamos en  primerísima instancia su contexto inmediatamente anterior, en donde el apóstol nos dice que el milagro asombroso de la regeneración del creyente, primer evento en el Ordo Salutis (orden de la salvación),  apunta directamente a la exaltación de La GRACIA de DIOS.

...para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Efesios  2:5



Dios quiere mostrar las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con ciertos pecadores (mas adelante hablaré de esto) para la exaltación de su GRACIA; es decir, que la Salvación de los creyentes tiene como un primerísimo propósito destacar, no  al que ha sido objeto de semejante milagro regenerativo (2:1),  o su testimonio, o su cambio de estilo de vida, (en otras palabras la Iglesia),  sino “Las riquezas de la Gracia del Señor”.  Es decir que la obra de la cruz de Cristo, no tiene como fin en sí mismo salvar al pecador que viene a Cristo con Fe y arrepentimiento, sino algo mayor que esto, que ya de por si es Glorioso, a saber: LA ALABANZA DE LA GRACIA DE DIOS;  que Usted y yo asombrados, maravillados al sernos revelado semejante misterio alabemos a nuestro Salvador. LA GRACIA ES LA PROTAGONISTA CENTRAL.


Ahora bien, debe Usted saber, querido lector, que las Doctrinas de la Gracia, que no fueron por cierto invención de Juan Calvino, sino doctrinas medulares que atraviesan de “pasta a pasta”  la Biblia han sido  llamadas así históricamente, porque los piadosos hombres que indagaron en los Santas Escrituras hallaron que estas verdades,   expuestas no solo en este versículo por mi elegido en esta ocasión, sino en grandes porciones de la Escritura tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, son  el alma de la genuina Adoración y todas ellas fueron diseñadas por Dios para exaltar la Gloria de su Gracia.

Ésta es una de las más fuertes razones de la obstinación de un Calvinista, reformado o proclamador de las Doctrinas de La Gracia. Porque los cinco puntos: depravación total, elección incondicional, expiación limitada, llamamiento eficaz y preservación de los Santos, dirigen al pueblo de Dios hacia ese objetivo.LA ALABANZA DE SU GRACIA.




2.   Por Gracia.

 Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.


En segundo lugar, el texto bíblico nos señala la GRACIA DIVINA  como la fuente de donde proviene el inmerecido regalo (pues eso es gracia) de la salvación de los escogidos (como veremos luego). En el contexto anterior más amplio, al comienzo del capítulo 1, Pablo aclara el misterio de la elección del creyente. Afirma que ésta no se llevó a cabo por algún mérito que pudiera tener el escogido:


…según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,  para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,  según el puro afecto de su voluntad, Efesios 1:4-5


Pues  tal elección la hizo Dios antes de siquiera crear algo o a alguien. Antes de la fundación del mundo… esta afirmación paulina  tiene como objeto, sin duda, despojar la mente humana de cualquier idea de méritos, cualidades o buena voluntad en aquellos que son objeto de esa gracia. Ahora ¿Por qué Dios lo hizo así? Es decir ¿predestinar  a pecadores, sin que siquiera aun fueran,   para que fuesen santos y sin mancha? Bueno, porque Él es Dios, soberano, no recibe consejo de hombres por muy teólogos que pretendan ser (1.5), lo hizo según el puro afecto de su voluntad…; es decir, por divino beneplácito.  El es Dios y lo sabe, y lo disfruta. A pesar de la criatura pecadora y necia que niega su existencia, Él sigue siendo Dios; El apóstol nos indica el por qué para luego decirnos el  para qué:


…para alabanza de la gloria de su gracia,  con la cual nos hizo aceptos en el Amado, Efesios 1:6 


De nuevo vemos que quiere hacer notoria su GRACIA, cuya característica es dar al que nada merece, a fin de que la alabanza sea para Él… 


 Tuya es la alabanza en Sion,  oh Dios,
 Y a ti se pagarán los votos. Salmo 65:1

Si negásemos por ignorancia, por orgullo o terquedad la depravación total del hombre cuyo postulado es que: el hombre no está enfermo por el pecado y puede y quiere pedir ayuda; sino que está muerto en sus delitos y pecados (2.1-3) y no quiere ni puede pedir ayuda ni ayudarse en ninguna manera,   la alabanza seria para el hombre y no para Dios. Más, volviendo al contexto ¿Qué dice la escritura?

Pero Dios,  que es rico en misericordia,  por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados,  nos dio vida juntamente con Cristo  (por gracia sois salvos), Efesios 2.4-5


Así que, tanto la doctrina de la depravación total del hombre como la de elección incondicional, exaltan la Bendita Gracia de Dios. Negarlo sería querer opacarla.


3.      Por fe.

Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.


 He escuchado en no pocas ocasiones, que algunos bienintencionados hermanos  firman que si el pecador  “tiene que creer” para ser salvo, allí hay mérito del hombre. Este tiene que y puede creer; es decir, que de alguna manera el hombre coopera con su salvación tomando una decisión de ir creyente y arrepentido a Cristo. Si el hombre tuviese esa libertad y capacidad de acudir por sí mismo al llamado del Evangelio, querría por lo menos decir dos cosas a saber: Que el hombre nace en bondad y que puede libremente y por su propia voluntad acudir a Cristo; más de nuevo, que dice la Biblia (nuestro canon):

He aquí,  en maldad he sido formado,
 Y en pecado me concibió mi madre. Sal 51:5 

Como dice la Escritura en otro lugar, el impío peca desde que se halla en la misma matriz de su madre [10], no nace bueno, por ello…no hay uno bueno… [11] Y su voluntad es esclava de su naturaleza pecadora. Es lo que dijo el Señor Jesucristo:


…y conoceréis la verdad,  y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos,  y jamás hemos sido esclavos de nadie.  ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto,  de cierto os digo,  que todo aquel que hace pecado,  esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre;  el hijo sí queda para siempre. Así que,  si el Hijo os libertare,  seréis verdaderamente libres. Juan 8:32-36 


Tal como lo dice Martin Lutero respecto del ser humano y su naturaleza pecadora, “su voluntad es determinada” (esclava) por su naturaleza[12], es decir, pecar y siempre pecar y sólo si El Señor por su buena voluntad le liberta vendrá a libertad.

Ahora bien, ésa libertad viene en un orden; La elección dada desde la eternidad, el llamamiento a través de la  proclamación del Evangelio, el cual afirma que Cristo murió no a favor de todos los hombres (universalismo), sino como la Biblia lo afirma una y otra vez y en diferentes maneras y que yo resumo en el siguiente verso:

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,  porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Mateo 1:21 


Cristo murió por un pueblo que escogió para sí. En la Biblia como lo dice Edwin Palmer: “Debido a que el Padre ha amado a algunos desde la eternidad envió a su Hijo para que muriera por ellos. Lleno de amor, el Hijo no perdió a ninguno de los que el Padre le dio (Juan 6.39), sino que llevo sobre si la maldición por sus ovejas, por su pueblo, por su Iglesia, por su esposa”[13]


Notemos que en cada nombre dado en la Biblia a los escogidos denota “delimitación”, no en cuanto al alcance de la redención (si mil mundos hubiera y en cada uno de ellos una Iglesia de Cristo, la obra de la cruz sobrepasaría tal necesidad), ni tampoco en cuanto a su suficiencia, su redención es por todos y cada uno de los elegidos y de carácter eterno; su delimitación se dirige a quienes beneficia o si prefiere a cuantos beneficia y la respuesta es sólo a los escogidos, leámoslo:

Y sabemos que a los que aman a Dios,  todas las cosas les ayudan a bien,  esto es,  a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció,  también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo,  para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó,  a éstos también llamó;  y a los que llamó,  a éstos también justificó;  y a los que justificó,  a éstos también glorificó. Romanos  8:28-30



Este par de versículos son el resumen más condensado y a la  vez  claro de las doctrinas de la Gracia. Conocidos por Dios de antemano (pensados y amados  por Dios para salvación) por tanto predestinados; llamados con Llamamiento Eficaz al que no pudieron realmente resistir, dotados sobrenaturalmente con fe y arrepentimiento (dones divinos) reciben justificación por confiar en la obra de Cristo exclusiva a su favor (…de los que creen) entran a ser santos y mediante la misma Gracia Dios se encarga personalmente de que perseveren hasta el fin (…sin desprecio de la responsabilidad del creyente en mantenerse firme en la fe); es decir, no hay elegidos que apostaten.

Quizás pueda pensar que  es un  pequeño número de cristianos que heredaran el Reino de los Cielos; nada más alejado de la realidad, el profeta Isaías al referirse a los escogidos dice:

Verá el fruto de la aflicción de su alma,  y quedará satisfecho;  por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos,  y llevará las iniquidades de ellos. Isaías 53:11 


La palabra que es traducida como “muchos” corresponde a la palabra hebrea rab que traduce abundancia, excesiva; millares y millares de creyentes.

Volviendo a nuestro texto referencia dice:

Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.

Notemos que la Fe es un medio de GRACIA por el cual el hombre que ha sido regenerado, consciente de su necesidad de justificación,  corre a Cristo. Pero no es una fe que el hombre posea, sino que es don de Dios… y no sólo la Fe, sino el arrepentimiento mismo es regalado al escogido a fin de hacer completa su salvación:

¿Y piensas esto,  oh hombre,  tú que juzgas a los que tal hacen,  y haces lo mismo,  que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad,  paciencia y longanimidad,  ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Romanos  2:3-4


¿Nota Usted, respetado lector, que LA GRACIA DIVINA brilla por doquier? No, no creo que puedan decir que los cristianos Calvinistas, reformados o Bíblicos seamos obstinados en estos asuntos; tendrían que decir, a riesgo de ofenderle, que Dios es el Obstinado con LA GLORIA DE SU GRACIA, pues toda la Escritura persiste en ello.

4.  Sin mérito humano

Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.



Uno de los riesgos y/o pecado de no anunciar estas verdades de la GRACIA, es atribuirle algún mérito al ser humano, y si es por meritos ya no sería por Gracia; no hay duda que esta es la dicotomía planteada a lo largo  y ancho de las cartas paulinas; por ejemplo, la dirigida a los Gálatas a quienes llamo insensatos al pretender menguar la GLORIA DE LA GRACIA del SEÑOR, ya que al confiar en sus obras negaban implícitamente esa preciosa Gracia.

 ¡Oh gálatas insensatos!  ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad,  a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley,  o por el oír con fe? ¿Tan necios sois?  ¿Habiendo comenzado por el Espíritu,  ahora vais a acabar por la carne? Gálatas 3:1-3

El apóstol les recuerda que el medio por el cual recibieron al Espíritu Santo, (beneficio que proviene de la cruz sólo para los creyentes), fue la fe. Y este es, como ya vimos, sólo un medio de la GRACIA.

Que su respuesta positiva al Evangelio (llamamiento eficaz) fue obra de Dios en ellos y no de ellos mismos.

¿Dónde,  pues,  está la jactancia?  Queda excluida.  ¿Por cuál ley?  ¿Por la de las obras?  No,  sino por la ley de la fe. Concluimos,  pues,  que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Romanos  3:27-28


Sería insensato y jactancioso de nuestra parte, a fin de evitar controversias, persecuciones, rechazos o vituperios atribuirle en alguna manera o medida a nuestra salvación cooperación nuestra. TODO ES DE GRACIA.

5.   Para la Gloria de Dios.

Texto referencia  Efesios  2:8-9 
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras,  para que nadie se gloríe.

Notemos que todo el argumento de Pablo hasta nuestro versículo en referencia cierra con  un…para…  Los argumentos de Pablo tienen un fin, exaltar la Gloria de La Gracia de Cristo y humillar al hombre y toda idea propia del orgullo humano que quiera gloriarse en la capacidad del impío en hacer algo bueno; la razón es que Pablo quiere que demos toda la Gloria al que es Digno. 

A fin de que seamos para alabanza de su gloria,  nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. Efesios 1:12 


El objeto de todo el propósito divino, es que Dios reciba alabanza de su Gloria y no ha de permitir que nada se interponga entre Él y su Gloria; Él es celoso de su Gloria y diseñó el plan perfecto, justo, santo y amoroso para que su Pueblo reciba Salvación y a ÉL sea La Gloria por los siglos de los siglos amen. 


Manuel Cendales S.

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[1] Depravación Total del hombre/ Elección incondicional/ Expiación Limitada/Llamamiento irresistible/ Perseverancia de los Santos.
[2] fanático, ca. (Del lat. fanatĭcus). adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. U. t. c. s. || 2. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo. Fanático por la música. Diccionario DRAE.
[3] leguleyo, ya. (Del lat. legulēius). adj. Nic. discutidor. || 2. m. y f. Persona que aplica el derecho sin rigor y desenfadadamente. || 3. Nic. Persona que hace gestiones ilícitas en los juzgados. Diccionario DRAE.
[4] Una discusión bizantina es una conversación en la que las partes en liza discuten sobre un tema sin mucha relevancia, pero con características muy sutiles y ambiguas. Es decir, una discusión bizantina es algo más que un diálogo de besugos pero, no mucho más. El origen de este dicho descansa en los concilios y reuniones de la primera iglesia ortodoxa griega, que se celebraban en Bizancio. En estas reuniones, los temas a discutir eran tan dados a interpretaciones y teorías como el sexo de los ángeles, dónde van los niños que fallecen sin bautizar, sin son inocentes, o si Jesucristo se reía.
[5] EL Espíritu Santo sobre los escritores de la Biblia en una forma orgánica, cual órganos suyos, pero en armonía  con las leyes de su ser interior. Él le uso tal cual ellos eran. El los iluminó, ayudó, dominó, y los guió para que escribieran las palabras adecuadas y sin embargo les dio libertad de que pusieran en sus escritos la huella de su propio estilo y vocabulario.
[6] La Biblia enseña que cada parte de la misma es inspirada por Dios. La biblia es verbalmente inspirada por Dios.
[7] Léase el comentario de Sam Waldron a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Capítulo I
[8] Léase el comentario de Sam Waldron a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Capítulo I
[9] Léase el comentario de Sam Waldron a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Capítulo I
[10] Salmo 58.3
[11] Romanos 3.10-18


[12] Léase Obras de Martin Lutero.La voluntad determinada. Volumen 4. Editorial La Aurora.
[13]  Doctrinas Claves. El Estandarte de la Verdad.